domingo, 31 de agosto de 2008

¡Escalando!


Hoy fuimos a Earthtreks; algo asi como Startrek pero para terrícolas. Se trata de un club de escalar. En un ambiente seguro y artificial (hello estamos en América) pudimos sentirnos como Tom Cruise en el inicio de Mision Imposible II.

Se trata de un ejercicio muy intenso, y completo: En este preciso momento me duelen todos los músculos del cuerpo, incluso he tomado consciencia de algunos que no sabía que existian. Por otro lado está el desafío de escalar, y vencer obstáculos.
Lo mejor del dia ha sido ver a niños de siete u ocho años escalando las paredes con la habilidad de una lagartija, siempre protegidos y sostenidos por un padre -o madre- en el extremo inferior de la cuerda. Le pregunte a uno de estos padres sobre los beneficios de esta actividad y me contesto: "el principal es que los mantiene alejados de los videojuegos"; además resulta muy util para que los niños venzan sus miedos y adquieran confianza en si mismos, participando en una actividad saludable con sus padres.

sábado, 30 de agosto de 2008

Men at work

Una demostración de talento masculino en la cocina.



Si son sesibles a escenas fuertes, violencia y ese tipo de cosas, les recomiendo que se abstengan de ver el video.


Esos Magníficos Hombres y sus Máquinas Voladoras

El título de este post lo tomo prestado de una película que vi cuando era un niño, y me parece el más adecuado para describir la visita al Museo del Aire y el Espacio el Instituto Smithsoniano. En un inmenso edificio se guarda evidencia historica de esta pasión por volar que hemos sentido los hombres desde el inicio de los tiempos. También hago referencia a mi niñez, ya que al ver todos estos artefactos agrupados en el mismo lugar, vuelvo a sentirme como entonces: maravillado por el potencial que ofrece el mundo y la vida para alcanzar metas que podrían parecerles imposibles a los aburridos adultos.





El museo nos muestra la hisotria de la aviación. Desde los deslizadores de los hermanos Wright hasta modernas naves espaciales que llevan turistas fuera de la atmósfera terrestre.





Mientras caminaba por los pasillos y salones deleitandome con las máquinas e historias que estaban representadas caí en cuenta de que el espíritu que movia estos pioneros, encontraba sus mayores auspiciantes en la industria militar; así que, en un lugar que presuntamente debe honrar el espíritu y deseo de exploración de la humanidad, encontramos tambien algunos de los artefactos que más dolor han causado como el misil de crucero Tomahawk: un arma capaz de volar cientos de kilometros y acertar con una precision de centímetros -La ironía es que el nombre es tomado de un arma de los indígenas norteamericanos, que resultó obsoleta frente a las Colt de los colonos-. O la tristemente célebre V2 alemana, que a más de azotar a Londres durante la Segunda Guerra Mundial sentó las bases tecnológicas para el programa espacial que llevó al hombre a la Luna.





Pero el objeto en exhibición que más me emocionó era una réplica de la portezuela del Apolo 1, la primera gran tragedia del programa espacial estadounidense. A punto de lanzarse el primer cohete del programa lunar, se presentó un incendio en el compartimento donde estaban los astronautas, los cuales no pudieron abrir la portezuela que tenia un complejo sistema de cerraduras que tomaba 90 segundos en abrirse: nadie sobrevivió. Este hecho hizo que en el futuro se consideraran condiciones de seguridad mas exigentes en el programa y toda la industria aeroespacial.


De regreso a mi estación de metro por el Mall (ese gran parque que cruza la ciudad), pensaba en esos magnificos hombres y sus máquinas voladoras que sentaron el precedente de las innovaciones de las que disfrutamos en la actualidad. Así mismo en las consecuencias de estos desarrollos. Y bajo el cielo gris de un dia lluvioso pensé que los hombres pertenecemos a la tierra: el punto intermedio entre el cielo y el infierno, y que probablemente nuestro deseo de volar busca acercarnos mas a una divinidad que no terminamos de comprender.



jueves, 28 de agosto de 2008

Fay; el huracán que se volvio tormenta

El vuelo de American Airlines proveniente de Guayquil llegó al aeropuerto internacional de Miami unos minutos antes que la tormenta. El viaje fue muy tranquilo, excepto por los últimos minutos cuando ya fuimos alcanzados por el temporal; sin embargo a mas del sangoloteo todo se desenvolvio con tranquilidad.



Una vez en el hotel, no pudimos cumplir con el programa de esa noche, que contemplaba una visita al centro comercial de Bayside; ya que todo estaba cerrado por la tormenta. Junto con mi compañero de habitación, Alexis (un mexicano del DF que estudia su Master en relaciones internacionales) salimos a explorar lo que significa una tormenta tropical.




Para un guayaquileño es interesante sentir lluvia con vientos muy calidos... y realmente fuertes. El segundo dia (martes) continuó la lluvia pero ya pudimos salir a realizar nuestras actividades con cierta normalidad. Pudimos ir a clases y ocasioanlmente cayó algun chaparrón.




A la noche del martes ya todo se habia regularizado.

Miami ¨Getaway¨Orientation


Una parte importante del programa Fulbright, es la orientación para la vida en los Estados Unidos. En las charlas de preparación se hizo mucho énfasis en un fenómeno llamado el choque cultural. Consiste en el período de adaptación que tienen los individuos que son sometidos a una cultura diferente.

En este proceso se identifican 4 etapas básicas. La primera es de deslumbramiento o "luna de miel" con la nueva cultura. Todo es novedoso; existe ansiedad por la partida al nuevo viaje, grandes expectativas de lo que está por venir. Luego viene una etapa de depresión... ocurre cuando te das cuenta que no todo es tan bonito en la nueva cultura. Que las cosas son diferentes, las reglas son otras y queda claro que uno es un extranjero, ajeno a lo que pasa en el nuevo entorno. Esta etapa puede ser muy dolorosa y en algunas ocasiones no se logra superar. La tercera etapa es la de adaptación: aqui la persona acepta que las cosas son diferentes y no tienen por qué ser similares a la cultura de origen. Poco a poco se establecen relaciones duraderas y sostenibles con individuos de la nueva cultura, y la melancolía -que se hace presente mas esporádicamente- es vencida en el dia a dia. La cuarta y última etapa, aquella a la que espero llegar, es volverse un ser multicultural. Se acepta la nueva cultura como propia, sin perder la identidad original. Se desarrolla una especie de "interruptor cultural", que permite sintonizarse en la cultura que corresponda la situación, sin pasar por ningún tipo de trauma.


El proceso que vivimos en Miami, solo corresponde a la primera etapa: La Luna de Miel. Tuvimos una seman espectacular, matizada con huracanes, charlas sobre la academia en los EEUU, presentaciones de los distintos becarios sobre sus culturas y países de origen; y una gran confraternización intercultural.

Al finalizar la jornada cada cual partió para su destino final, en el inicio de esta aventura academica




Visa para un sueño


Todo empezó con la aplicación para la beca Fulbright. La cual fue obtenida luego de un arduo proceso de selección, que incluyó entrevistas, exámenes, cursos de idioma, revisión de credenciales; en fin... mucho papeleo y sobre paciencia.

Al final, un buen dia llegó la llamada telefónica, llegaron las cartas, las visas y el dia de partir.

Entonces empezó una nueva etapa en nuestras vidas. Porque ya no estaba solo. Me acompañan en esta jornada mi esposa Anita y mi primogénito Joaquín; quien llena de luz todas las madrugadas y se vuelve la razón para seguir cuando el ánimo falta.