jueves, 28 de agosto de 2008

Visa para un sueño


Todo empezó con la aplicación para la beca Fulbright. La cual fue obtenida luego de un arduo proceso de selección, que incluyó entrevistas, exámenes, cursos de idioma, revisión de credenciales; en fin... mucho papeleo y sobre paciencia.

Al final, un buen dia llegó la llamada telefónica, llegaron las cartas, las visas y el dia de partir.

Entonces empezó una nueva etapa en nuestras vidas. Porque ya no estaba solo. Me acompañan en esta jornada mi esposa Anita y mi primogénito Joaquín; quien llena de luz todas las madrugadas y se vuelve la razón para seguir cuando el ánimo falta.

No hay comentarios: